01. CCCA Andalucía Informe 22/2023. Naturaleza jurídica de los contratos de interpretación artística y espectáculos: contratos de servicios con prestaciones directas a la ciudadanía vs contratos privados.

CCCA Andalucía Informe 22/2023. Naturaleza jurídica de los contratos de interpretación artística y espectáculos: contratos de servicios con prestaciones directas a la ciudadanía vs contratos privados. No parece que pueda entenderse que los contratos de actuaciones musicales puedan encajar en este tipo de contrato de servicios con prestaciones directas a la ciudadanía, principalmente porque su objeto no es la gestión de un servicio público. No cabe considerar que el Ayuntamiento persiga articular la titularidad del servicio de actuaciones musicales, dotándolo de un régimen llamado a permanecer, pues se consume con esta única prestación, la realización del concierto. Los contratos cuyo objeto sea la creación e interpretación artística y literaria y los de espectáculos con número de referencia CPV de 79995000-5 a 79995200-7, y de 92000000-1 a 92700000-8, tienen naturaleza privada con independencia de que el órgano de contratación sea una Administración Pública, por lo que se rigen por lo dispuesto en el artículo 26.2 de la LCSP.

“ (…) No parece que pueda entenderse que la actividad planteada pueda encajar en este tipo de contrato de servicios con prestaciones directas a la ciudadanía, principalmente porque su objeto no es la gestión de un servicio público. No cabe considerar que el Ayuntamiento persiga articular la titularidad del servicio de actuaciones musicales, dotándolo de un régimen llamado a permanecer, pues se consume con esta única prestación, la realización del concierto. No existe, tampoco, una continuidad en el servicio, ni va destinada a atender a la ciudadanía en general, más bien sólo a aquéllos que decidieran sacar una entrada e ir al espectáculo. Entendemos así que no es equiparable la contratación de una actuación artística, que no deja de ser un evento puntual como bien se dice en la propia consulta, con la gestión de un servicio público, que implica cuanto menos una cierta continuidad, así como la administración de los recursos conducentes a que la ejecución sea satisfactoria. En definitiva, contratar una actuación artística concreta, que además se ejecutará gracias a la infraestructura que sirve el poder adjudicador, no puede catalogarse como uno de los servicios de prestación directa a la ciudadanía recogidos en el artículo 312 de la LCSP.

Más bien cabe considerar que se está en presencia de un contrato de servicios. Así, el artículo 17 LCSP establece que:

“ Son contratos de servicios aquellos cuyo objeto son prestaciones de hacer consistentes en el desarrollo de una actividad o dirigidas a la obtención de un resultado distinto de una obra o suministro, incluyendo aquellos en que el adjudicatario se obligue a ejecutar el servicio de forma sucesiva y por precio unitario. No podrán ser objeto de estos contratos los servicios que impliquen ejercicio de la autoridad inherente a los poderes públicos.”

Y en relación con el carácter privado de este contrato de servicios, debe acudirse al artículo 25 LCSP en el que se determina el carácter privado del mismo con claridad. Así:

“1. Tendrán carácter administrativo los contratos siguientes, siempre que se celebren por una Administración Pública:

a) Los contratos de obra, concesión de obra, concesión de servicios, suministro y servicios. No obstante, tendrán carácter privado los siguientes contratos:

1.º Los contratos de servicios que tengan por objeto servicios financieros con número de referencia CPV de 66100000-1 a 66720000-3 y los que tengan por objeto la creación e interpretación artística y literaria y los de espectáculos con número de referencia CPV de 79995000-5 a 79995200-7, y de 92000000-1 a 92700000-8, excepto 92230000-2, 92231000-9 y 92232000-6.

(…) En relación a los contratos privados de interpretación artística y espectáculos, y su régimen jurídico aplicable, señala la Junta Consultiva de Contratación Pública del Estado en su Informe 129/18, que “(...)También los Informes 31/96, 35/96 y 41/96 de este órgano se ocupan de distintos aspectos de la cuestión que se somete a consulta, llegándose en ellos a la conclusión de que los contratos de contenido creativo o artístico deben ser calificados como contratos privados (como ya hace expresamente la ley actual) y, en cuanto a su régimen jurídico, en la preparación y adjudicación, se aplicarán, en defecto de normas administrativas especiales que se declaran inexistentes a los efectos de la licitación del contrato, las de la propia Ley. (…)

(…) CONCLUSIONES

1. Los contratos cuyo objeto sea la creación e interpretación artística y literaria y los de espectáculos con número de referencia CPV de 79995000-5 a 79995200-7, y de 92000000-1 a 92700000-8, tienen naturaleza privada con independencia de que el órgano de contratación sea una Administración Pública, por lo que se rigen por lo dispuesto en el artículo 26.2 de la LCSP.

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